Mi?rcoles, 09 de septiembre de 2009



Cuenta la leyenda que son siete y parecen libélulas gigantes, pues tienen largas y transparentes alas,. Sus colores son rojo, blanco, azul, negro, amarillo, verde y anaranjado. Vuelan siempre juntos y el primero de ellos es el caballo rojo, el más grande y robusto, que lidera y dirige a los demás en su búsqueda.  Dicen que el mismísimo diablo monta uno, y que el resto son cabalgados por demonios.

Son nefastos, pues se dedican a pisotear o quemar las mieses. Los caballucos se desplazan por los caminos dejando las huellas de sus cascos y todo lo  que alcanzan sus pezuñas quedan marcadas .

Su resoplido es tan fuerte y frío que hace caer las hojas de los árboles y sus ojos relumbran como brasas incandescentes.

Según el mito,  estos caballucos fueron  pecadores que perdieron su alma y se vieron obligados a vagar por Cantabria el resto de la eternidad.

El  rojo fue un hombre que prestaba dinero a los campesinos y luego mediante sucias tretas embargaba sus propiedades; el blanco era un molinero que robaba en el molino de su señor; el negro era un ermitaño que engañaba a las gentes; el amarillo un juez corrupto; el azul un tabernero; el verde un terrateniente que deshonró a muchas jóvenes y el naranja un hijo que por odio maltrataba a sus padres.

Es tradición en Cantabria, en la mañana de San Juan, echarse al monte a buscar las flores del agua que nacen en las fuentes y los  tréboles de cuatro hojas brotados esa misma noche.

Pero resulta muy difícil, ya que durante la noche los caballucos del diablo se han dedicado, pues su misión y maldad les obliga, a destruir las flores del agua y tréboles que han encontrado para evitar que  los encuentren.

Si aun con todo algún afortunado encuentra la flor del agua, encontrará con ella el amor y la felicidad, mientras que quién en tal ocasión encuentre uno de estos raros tréboles, será afortunado con las cuatro gracias de la vida, una por cada hoja:

  • No sufrir dolores en el resto de la vida.
  • Aguantar con ánimo sereno toda contrariedad
  • Vivir cien años.
  • No pasar hambre.

 


Tags: Mitología

Publicado por Descubrecantabria @ 23:05  | Besaya
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios