La cuenca del Besaya ha sido históricamente la principal vía de comunicación entre Cantabria y la Meseta. Por esta cuenca discurría una calzada romana que unía Pisoraca (Herrera de Pisuerga, Palencia) y Portus Blendium (Suances, Cantabria), pasando por Julióbriga (Retortillo, cerca de Reinosa).
La calzada fue construída en las Guerras Cántabras (29-19 a.c) para facilitar el desplazamiento de las legiones romanas. Esta calzada evitaba el paso de las tropas romanas por las Hoces de Bárcena, lugar propicio para las emboscadas.
El tramo mejor conservado es el que une Pié de Concha (Bárcena de Pié de Concha) y Mediaconcha (Pesquera). Durante aproximadamente 5 km se puede recorrer esta calzada atravesando pasajes naturales de gran belleza. Se suele recomendar comenzar por Pesquera y hacerla en sentido descendente y en la época de Otoño y Primavera, para apreciar la belleza del paisaje.